“Árbol de Mimbre” es una propuesta escénica única e innovadora desarrollada por el equipo artístico del Teatro Regional Lucho Gatica de Rancagua, que une el arte teatral, la artesanía tradicional y la naturaleza en una instalación visual y performativa de gran impacto. Esta creación se ha convertido en un símbolo del cruce entre la identidad local, la sustentabilidad y la creatividad colectiva.
El protagonista escenográfico de esta propuesta es un monumental árbol de 4 metros de altura, completamente elaborado con varas de mimbre, una fibra vegetal originaria del Valle de Colchagua y tradicionalmente utilizada por artesanos de la Región de O’Higgins. Esta obra escultórica no solo actúa como telón de fondo o parte del paisaje teatral, sino como un verdadero personaje vivo que interactúa con el elenco, el espacio y la narrativa.
Cada vara fue seleccionada y trabajada con cuidado, siguiendo técnicas ancestrales de tejido en mimbre. El diseño y montaje del árbol implicó un trabajo colaborativo entre escenógrafos, artistas visuales, artesanos locales y técnicos del teatro, fortaleciendo así los lazos entre el arte contemporáneo y la cultura patrimonial.
En la imagen del proyecto, se observa al elenco reunido bajo la copa tejida de este árbol en una escena cargada de emotividad, poesía visual y música en vivo. Los pétalos de colores que caen simulan una lluvia de esperanza, sueños o memorias, dependiendo de la interpretación del espectador. La instalación funciona como un punto de encuentro simbólico: un refugio, un lugar sagrado, un eje central de las emociones humanas representadas en escena.
Este árbol no es solo decorativo; es interactivo. Los actores suben, rodean, se esconden, se confiesan y celebran alrededor de él. A través de la iluminación, la música y el movimiento, el árbol respira junto con la historia. Su presencia modifica la energía del espacio y transforma cada función en una experiencia inmersiva.
El proyecto “Árbol de Mimbre” busca también generar conciencia sobre la importancia del patrimonio natural y cultural. En un mundo donde lo industrial y lo desechable dominan, volver al mimbre como material noble y orgánico es un gesto de resistencia poética y ecológica.
Esta iniciativa rinde homenaje a los mueblistas, cesteros y tejedores que han mantenido viva esta tradición a lo largo del tiempo. Durante el desarrollo del árbol, se realizaron actividades de mediación con escuelas, talleres abiertos y charlas sobre el mimbre, lo que permitió a la comunidad ser parte del proceso creativo.
Más allá de su función en una obra específica, el Árbol de Mimbre se proyecta como una pieza artística que podrá ser reutilizada en futuras producciones, exposiciones o eventos culturales. Su versatilidad y belleza lo convierten en un hito escénico dentro del teatro nacional.
“Árbol de Mimbre” es un ejemplo concreto de cómo el arte puede dialogar con el medio ambiente, las raíces culturales y las nuevas formas de expresión. El Teatro Regional de Rancagua reafirma, con esta obra, su compromiso con la excelencia artística, la identidad local y la creación de espacios donde el público pueda soñar, reflexionar y conectarse profundamente con el arte vivo.